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Pajareras y voladeros para pájaros

Emplazamiento y características de los voladeros de jardín

 
La situación de la pajarera.
 

La situación de una pajarera es la primera decisión importante. Una vez montada, trasladarla será un problema, de manera que es mejor dedicar un poco de tiempo a este aspecto teniendo en cuenta algunas cosas básicas

La pajarera tiene que estar en un lugar resguardado, especialmente del viento. Si hace viento los    pájaros no podrán buscar un lugar más protegido. Nosotros tenemos que hacerlo por ellos.

  • El frío y la lluvia pueden ser también un problema. Una pared, un seto o los árboles pueden ser una barrera natural a considerar.
  • Evitar espacios demasiado transitados o ruidosos. Los pájaros necesitan seguridad y tranquilidad para evitar el estrés.
  • Cuidado con los perros. Pueden coexistir pero hay que vigilar el comportamiento y ver si la proximidad puede llegar a ser un problema.
  • No hay que situar la pajarera al lado de una piscina o de un estanque y tampoco en la misma dirección del viento, de lo contrario el agua se va a llenar de plumas y restos de semillas
  • Hay que integrar la pajarera en el jardín. Es conveniente que la pajarera no sea el centro de atención del jardín, sino un elemento más. Por sus dimensiones es mejor buscar un lugar un poco apartado, si es posible con vegetación cerca, para que se funda con el paisaje. Un rincón, un lugar apartado, el fondo del jardín, al lado de una pared... El voladero tiene suficiente entidad para llenar y alegrar cualquier rincón, los pájaros dispondrán de un espacio tranquilo y usted podrá contemplarlos cuando quiera.

La preparación del espacio.

Si el voladero es de pequeñas dimensiones y además dispone de ruedas no es necesario que realizemos ningún tipo de preparación previa, pero si se trata de un voladero de un cierto tamaño que estará situado directamente sobre el suelo, deberemos preparar previamente el terreno. Descartemos en primer lugar situarlo sobre el cesped ya que resultará complicado cortarlo y limpiarlo, y pensemos en otras superficies. La mejor sin duda es una base de cemento o hormigón que permita limpiar con facilidad el interior y  fijar la estructura de una manera sólida y segura. Pero si no disponemos de tiempo o presupuesto para construir esta base, podemos situarlo directamente sobre el suelo y fijar la estructura utilizando varillas de hierro. Simplemente deberemos igualar el terreno y limpiarlo de piedras, ramitas, etc que puedan dificultar que la estructura quede bien asentada.

La decoración interior hay que prepararla una vez montado el voladero. Si queremos poner arbustos o arbolitos en su interior, es mejor plantarlos en una maceta. Podremos retirarlos cuando queramos, por ejemplo para realizar algun tratamiento fitosanitario, sin molestar a los pájaros. También podremos sustituirlos con facilidad en el caso de que mueran o decidamos cambiar la decoración. En cuanto al tipo de planta, deberán ser resistentes, que soporten la sombra, y que no tengan ramas o tallos punzantes.

Elegir la pajarera.

Llega el momento de elegir. Por la forma podemos distingir fundamentalmente dos tipos. Los
voladeros de base redonda y los voladeros de base cuadrada o rectangular. Se trata de una cuestión de gusto pero condicionada por la situación. Los voladeros de base redonda tienen, en cierta manera, vida propia. Destacan por su forma y resultan más difíciles de camuflar. Los de base rectangular pueden situarse con mayor facilidad a lo largo de un muro o de un cerco. También permiten aprovechar una pared como fondo. Antes de elegir hay que pensar en su situación y en como quedará integrado en nuestro jardín o terraza.
También deberemos elegir el tipo de acabado del alambre. Encontraremos voladeros
galvanizados y voladeros pintados. Tanto el galvanizado como el pintado ofrecen protección contra la corrosión, de manera que deberemos elegir en función de nuestro presupuesto y de nuestro gusto. Los voladeros galvanizados son un poco más económicos pero pueden dar la sensación de tratarse de un producto inacabado. Nada más lejos de la realidad. El galvanizado combina muy bien con el jardín y se camufla con el paisaje. La pintura, por otro lado, ofrece una protección extra y da al producto un mejor acabado, sin que esto influya en su funcionalidad. Se trata, lo repetimos, de una cuestion de gusto.

Elegir los pájaros.

 

Al tratarse de un espacio situado en el exterior la principal variable a tener en cuenta es el clima de la zona. Si los inviernos son muy frios, las especies tropicales pueden tener más dificultades para adaptarse que los canarios o los pájaros silvestres. Si los inviernos son moderados, con temperaturas como